Destellos
bajo la lluvia, diminutas luciérnagas en la oscuridad, dando luz al opaco
pasado. Un abanico de tristezas atadas a un futuro delirante con almas en pena;
soñamos sobre la miseria, nacemos en el caos, arañando la sensación de vivir y
morir enseguida. Volvamos al pasado, a lo que se llamó sueño; sólo veo las
luces acumuladas en la entrada de las casas abandonadas y rinconcitos donde
esconderse para existir. Muchos pasos adelante aparecen cuerpos abarrotados
ante un precipicio, los invita a arrojarse bajo el efecto del mejor comercial
televisivo. Pausa, de nuevo hacia atrás, ya no hay luces, es tiempo de la
inseguridad, una oscuridad con sabor a vísceras frescas. Pausa, ya pasó la
oportunidad, una voz ahora lo dirige todo: paso a paso sin saber dónde pisará,
continúe.