domingo, 25 de noviembre de 2018

MIEDO - AMAR







Hoy le llamo miedo, tal vez sobrenombre ¿será un camuflaje? Seguramente ninguno en este momento de indescifrables autodemandas. El pasado viene a galope, recio, cercano e imponente, lo siento en la espalda como quien es asaltado, el frío sube por la espalda y el pasado se hace espasmo, inmovilización de cuerpo completo para sentir la conciencia retumbar en la cabeza. Un llamado de emergencia al presente y el cuerpo lo sufre, convulsiona, expulsa lagrimas a borbotones, se contrae y expande como el universo mismo; luego todo es como la aurora, destello entre las montañas, viene la brisa a posarse sobre el rostro y ver como sana la herida, el vacío se convierte en un abrazo, la necesidad de un beso rebosante, en estirar la mano para sostener la calidez de otro cuerpo que no puede ser poseído sino admirado y liberado. Hoy sigue sin nombre pero ya no está escondido, puede olerse, tocar, se siente luz y destello, hay una certeza incrustada en el pecho como roca que no cede a la corriente. Hoy es amar, un respiro salvaje, innato como quien queda expuesto a la intemperie sin posibilidad o necesidad de huir.