Intelectualmente hemos estado
medidos por condiciones asimétricas que corresponden a la manía humana de propender órdenes,
jerarquías y dicotomías racionales, relacionales y hasta espirituales. Son constantes
programática que estuvieran incrustadas en el maldito ADN de esta especie de
dudosa procedencia y más incierto devenir (que se maten disputando el origen
humano y que se extingan pensando en su futuro), pero si estas diferencias
hacen funcionar las dinámicas sociales, cuáles serían los intereses por cambiar
estos patrones vivenciales que llevan a ciertos círculos académicos, políticos
y religiosos a hablar de bienestar, igualdad e inclusión, se me hace una forma
de perpetuar los que no se puede cambiar, si Marx apuntaba que la religión es
el opio del pueblo creo que perdió su
tiempo escribiendo mayúsculo
libro, ¡¡¡¡¡¡qué hiciste guevón!!!, ni
vos ni yo, ni la humanidad se dará cuenta de lo que está ocurriendo porque
perdimos la conexión con la naturaleza; no se trata de discutir sólo el
descuido de nuestras acciones frente a lo que es verde, inodoro o incoloro y
las manifestaciones multicelulares que crean estabilidad en los ecosistemas y
nos alimentan, me dirijo a la creación de necesidades obstaculizadoras de la
vida misma, si ustedes quieren les llamamos egos directivos y cíclicos. Esperaré el estallido de una nueva bomba atómica o el placer de que la misma naturaleza nos seleccione. Delete!!!!!.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario