Hoy le llamo miedo, tal vez
sobrenombre ¿será un camuflaje? Seguramente ninguno en este momento de
indescifrables autodemandas. El pasado viene a galope, recio, cercano e
imponente, lo siento en la espalda como quien es asaltado, el frío sube por la
espalda y el pasado se hace espasmo, inmovilización de cuerpo completo para
sentir la conciencia retumbar en la cabeza. Un llamado de emergencia al
presente y el cuerpo lo sufre, convulsiona, expulsa lagrimas a borbotones, se
contrae y expande como el universo mismo; luego todo es como la aurora,
destello entre las montañas, viene la brisa a posarse sobre el rostro y ver
como sana la herida, el vacío se convierte en un abrazo, la necesidad de un
beso rebosante, en estirar la mano para sostener la calidez de otro cuerpo que
no puede ser poseído sino admirado y liberado. Hoy sigue sin nombre pero ya no
está escondido, puede olerse, tocar, se siente luz y destello, hay una certeza
incrustada en el pecho como roca que no cede a la corriente. Hoy es amar, un
respiro salvaje, innato como quien queda expuesto a la intemperie sin
posibilidad o necesidad de huir.
domingo, 25 de noviembre de 2018
lunes, 30 de julio de 2018
DETERIORO
Era diciembre, recuerdo la muerte de una perra. Era diciembre porque ella odiaba ese mes, le sabía a distancia con majar blanco. También hubo un hombre, lloraba encima de la tierra que cubrió la perra muerta, fue un llanto de borrachera y no de tristeza, quise ubicarme delante del hombre y bofetiar su rostro mojado cubierto de arena, no lo hice, me quedé sentado con la mirada atenta a ella, trataba de adivinar mis palabras al ver esa postal decembrina. Ya éramos dos muertos, la perra y yo, sostenía mi cadáver semana a semana, una buena fragancia para despistar el hedor, y si aún no me he enterrado ¿Qué busco? Tal vez un sentimiento de añoranza a que siga vivo, un apego calavero, lagrimas para resucitados. Volví al presente y sigo sentado con la misma postura, ahora soy yo quien ve retirarse a los asistentes, a la distancia figuras borrosas que sostuvieron el ataúd, otros cercanos bajan la mirada y evitan sentirse involucrados en mi perecer. Era diciembre, nunca dejó de serlo, seguimos siendo dos muertos, una bajo tierra y otro con pala en mano, is Time/Breathe (in the air).
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