Hay dos formas de hacer historia,
narrándola hasta diluirla o escribiéndola para ser reinterpretada, ni lo uno ni
lo otro funcionó, somos desorden furtivo, la esquizofrenia de los escribanos, el
arameo hablado por un Quimbaya, la resaltada indiferencia al recuerdo. Fuimos
sin pasado, somos de presente afanado y no especulamos sobre lo venidero por ser
exiliados del futuro. En ese preciso momento apareció la realidad y nos apuñaló
una y otra vez, dejando una nota sobre nuestros cuerpos fríos pero aún unidos
de las manos, FIN DE LA HISTORIA.
"Somos de presente afanado y no especulamos sobre lo venidero por ser exiliados del futuro". Somos el resultado de un mezcla confusa de lo que fue y lo que nunca podremos ser, un presente escueto llenos vacíos históricos, un poco de nada y llenos de todo.
ResponderBorrarSomos totalmente escuetos con tirillas de sorpresa, para no cogerle tedio a la vida.
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