No se anda por el mundo pensando
lo del mundo, mientras algunos ríen otros lloran al mismo tiempo, no se crea el
cambio sin dimensionar qué tanta mierda soporta quien pasa por el lado. Somos
caminantes de tierras rojas, una tierra que absorbió demasiada sangre, pisamos
secretos y recuerdos hasta que nos volvemos viejos, si es que se alcanza una
edad para verse arrugado y decir lo que abuelos y abuelas se decían así mismos
para asumir lo inevitable.
- -Ya se me están borrando los renglones de lo
vieja(o)
Vea que puede ser cierto, parece
ser más fácil morir que vivir, pero se coge un nuevo impulso para saltar sobre
la peste, estirarse la piel y decirse con encono, me creeré joven al menos para
llevar la contraria y dudar. Ante esto los abuelos y abuelas tenían algo más
para precisar.
- - Cuando al viejo le da por comer caña biche
¡Cáete muerto!
No hay comentarios.:
Publicar un comentario