miércoles, 27 de noviembre de 2013

SIGILO




Le bordeé la cintura con las manos, me posé al frente de sus ojos tapándole el mundo, mientras ubicaba cada una de mis manos en los extremos de su mitad corpórea, la levanté de un sólo tirón. Elevada algo más de un metro, me miró desde arriba sin querer expresar lo que la sonrisa le desbordaba, le susurré con tono de infante, un vuelo de muchos, no es necesario recordarlo jamás.

EL ENGAÑITO






El mundo vivito dando giritos
me paro en la esquina
detrás de un carrito
todito todito quietito está
papito malito loquito serás
digiste mentiras fumando un larguito.

LE CONFIESO (Howlin' For You)



Aunque usted no lo note, se haga la que no lo nota o no le interese, yo si la observo y me gusta saber de usted más de lo que se imagina. Si no le digo o no me acerco es para no hacerle saber lo que usted ya sabe y espera que se lo resalten, entiendo que su forma de ser gire alrededor de la capacidad de los demás por consentirla y vislumbrarle sus cualidades y calidades, no es mi caso, yo aprecio de manera errónea, tal vez, pero no importa, sólo le confieso que para usted tengo vida, silencio afectuoso y sinceridad provocadora, para decirle que soy mejor en par.  

martes, 19 de noviembre de 2013

CANOA SOBRE EL MAR



¿Sabe por qué tiene usted los dientes tan grandes? Está condenada a sonreír querida, sus labios no pueden contener la naturalidad otorgada. Aún así, no lo haga tanto, la gente le responderá con una cara circunspecta; hace rato perdieron el interés por regalar un estiramiento de labio, pero usted es obstinada, desgástese mentalmente, nadie más se verá beneficiada que usted misma. El pasar de los años dejará su rostro vigoroso mientras quienes te negaron no querrán siquiera mirarse a un espejo. Parecerás Pandora divagando por el mundo buscando abrir sus bocas, pionera en la búsqueda de verse fijamente unas a otros; ojalá logres desviarles la mirada de sus dispositivos inteligentes o les apartes de la idea de buscar sus vidas entre las baldosas y la mugre. Boquita solitaria escóndete, escóndete, boquita solitaria  como canoa sobre el mar.

domingo, 17 de noviembre de 2013

NONADAS





Una mesa larga, de madera prehistórica rayada por la mediocridad de las masas, el desparpajo de intelectuales y quedados. Ahí estábamos cuatro lápices desapacibles, imperfectos, y caprichosos; de izquierda a derecha los describiré para que no quepa duda de su diferencia aunque su madera y mina sirvan para lo mismo. Al extremo izquierdo de la mesa se encuentra la primera de la cuenta, la cual no milita en ese pensamiento “desafiante”, debe su tronco blanco al maguey del que salió, su borrador suave, desaparece con serenidad cuanta barbaridad se escribe; preguntona indómita de caligrafía fresca. El siguiente lápiz está hecho de bambú, sinónima de somnolencia, de borrador grande para no dejar de recordar que su inteligencia no le cabe en la base, lápiz de mina gruesa y con escritura dispareja. El tercer lápiz se distingue por su color oscuro, el palo de sangre que le dio forma a su cintura también lo hizo con su mina y borrador rojo, los cuales utiliza para eliminar las dudas e incertidumbres, prediciendo con encanto y espontaneidad la línea de vida de quien le empuña. Por último está el lápiz gris, su madera fue extraída de un árbol muerto, su mina es gruesa, de trazos controvertidos e imprudentes, gestor de rabietas y borrador de esperanzas. Lápices innecesarios, de madera transitoria, cuatro creadores esperando su devenir, sacapuntas.

martes, 5 de noviembre de 2013

CHARLATÁN





Deseo cosas diariamente, un olor particular, una situación ideal, una conversación inesperada, encontrarme un billete en el piso mientras camino, cualquier cosa que le ponga zancadilla a la monotonía. Somos ilusiones con sabor a mango biche, un tumulto de inconsistencias que la gente colecciona para tener reproches calientitos a la hora de la cena. Querer perderse debería ser suficiente, pero a cambio de ello sigo mirándola a usted sin tenerla enfrente. Ahora el deseo tiene nombre, tiene rostro, cabello largo y oscuro; ahora la incertidumbre sonríe mientras baja la cabeza, y aprieto una mano más pequeña para cruzar la calle, así es como aflojando dedo por dedo volvemos al deseo.

EN OTRA MUJER






Él no se avergonzó por haber invadido nueve meses a esa mujer, se acomodó y adaptó a un mundo acuático, pero innecesariamente ella lo expulsó, lo negó y arrancó de sí ¿Cuánto dolor vivieron?, por el malestar de desinflarse como madre y expandir el diafragma como hijo, siendo esta la bienvenida a la existencia. Hoy se celebra el dolor inmutable de dos seres; ahora, ella se encuentra sonriendo por el pasar del tiempo y recuerda un segundo dolor causado por otro y en otro. Él maldice su existencia rutinaria en la ambivalencia de amar a quien dolorosamente lo expulsó, siendo este la mayor benevolencia de lo natural. Le dicen cada año “bienvenido”, entonces él le sonríe al mimetismo anual de lo social y vuelve a comenzar, no como ser natural o prolongación de otro, sino como el ser deseoso de recordar el placer del agua como territorio propio e inmediato, y la levitación colonizada en otra mujer.