jueves, 8 de enero de 2015

GIGANTE




Era gigante de nacimiento, una verdadera revelación de la vida, una bendición sin religión, un bebé llorando por leche materna que nunca llegó. El abandono fue mi apoyo, la palmada en la espalda que no me dejaba morir, dormía para soñar con límpido y diluir cada noche fría, todos los andenes que tuve por cama y las veces que miré como perro callejero un restaurante. Miré el reloj con asombro para saber cuánto tiempo había pasado desde mi nacimiento, no vi números, caí en la cuenta. Hoy es jueves de nostalgia, un jueves que sabe a babas, un día que da paso al libertinaje de los mediocres; vos y yo nos perdimos la Cali nocturna, la Cali sin POT, la Cali de Jovita y sus parceros. Nos tocó un mundo que no merecemos, garabatos sobre la colina, cerveza sudando en el atardecer y el deseo de otros convertido en ciudad.

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