Le bordeé la cintura con las manos, me posé al frente de sus ojos tapándole el mundo, mientras ubicaba cada una de mis manos en los extremos de su mitad corpórea, la levanté de un sólo tirón. Elevada algo más de un metro, me miró desde arriba sin querer expresar lo que la sonrisa le desbordaba, le susurré con tono de infante, un vuelo de muchos, no es necesario recordarlo jamás.
No conocía la canción de verdad que es hermosa! Sigo tu blog, espero pases por el mio es nuevo he tenido varios y los he cerrado ahora he decidido volver :)
ResponderBorrarVale mujer.
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