Bienvenidas mujeres a este mundo, donde lo esperado es el pasaboca de cada día, donde te amarran al hogar y te adornan con faldas, tacones, planchas y dietas; no deben pedir más, este es su presente, y no moldeen su futuro porque ya es inexistente. Bienvenidas mujeres con el vientre plano, las caderas ensanchadas, piernas tonificadas y con el jugueteo hormonal de sus cuerpos, con la necesidad de encubar 1, 2, 3 y sí es posible 10 seres que viven y comen de ustedes durante 9 meses, siendo o no la mejor de las peores decisiones, recibiendo así congratulaciones y baberos. Y no sean bienvenidas quienes dicen ser mujeres y logran hablar más fuerte que nosotras, aquellas que prefieren coquetear y reinventar las historias, quienes se sexualizan a sí mismas sin demandar de nuestras manos, o deciden y planifican cuantos significados darán a sus vientres cuando mes a mes crecen células que se transfiguraran en la desazón de no saber cómo ser madres, pero lo averiguarán. ¡No! Ellas no son mujeres, son la creación de Eva fugitiva a la naturaleza de la maternidad, al instinto de amar, al NO perpetuo que ancestralmente silenciaron, ustedes no deberían llamarse mujeres, debería esconderse de ustedes mismas, porque no seremos nosotras quienes irónicamente desistiremos de ustedes, pero sí las llamaremos izquierdistas, revolucionarias, contestatarias, pecadoras inmaculadas, herejes, brujas, lesbianas, feministas, locas e impuras. Serán la cuota de sacrificio por comer del fruto prohibido, para luego ser recordadas como visionarias y aparecer en escritos de género, un capítulo más en la existencia del ser humano y de quienes se encargan de reproducirlo.
Ebullición Mental
¿Y TÚ, QUÉ CARAJOS HACES?
domingo, 25 de agosto de 2019
sábado, 5 de enero de 2019
OREJAS
Le escribo a tu ausencia, ahora
física, antes sigilosa, siempre onírica. Te sentimos cadáver, frío, incuestionable
como la sombra, un paso por la ventana hacia el exterior e iniciaba un nuevo
camino. Saltos para regresar, buscar donde te buscan para la caricia, el
arrullo infinito de las manos cálidas. A ella, regresar a ella, siempre fue
común para ambos, fuimos cómplices pasajeros detonando bombas de añoranza por
toda la casa. Hablemos del insomnio, sentir el sueño cautivo, bifurcado de
nuestros cuerpos como a quien no le corresponde, ante ello la madrugada llama
para convertirnos en trashumantes ¡silencio Orejas! Ahora contamos el plan,
porque perderse en la noche es encontrar asilo, ellos duermen y no lo entienden,
pertenecemos a la penumbra donde las formas no tienen forma, donde al camino se
le pierde el final, y eso lo ha decidido tu cola, dejar en consonancia la
imborrable sensación que asoma entre los matorrales, la sombra sobre el mueble,
un ronroneo bajo la cama ahora mudez eterna. Volver a ti como palabra,
desvanecer la sensación de pertenencia, una casa no basta, vuelve la noche y ya
es hora de liberar tu alma felina para que recorra el mundo, Adiós.
REPRESA DE PALILLOS
Tres de la mañana, descalzo, algo
que no es costumbre y recuerdo lo sucedido en los últimos meses, la incomodidad
de sentir el frío de las baldosas, de tener que buscar un paño para limpiar
ambos pies antes de subirlos a la cama e intentar dormitar; ninguna de las
anteriores pudo convencerme de la incapacidad para dar pasos desnudos, de
reconocer cada rincón del espacio que habito, de aquellos donde mis huellas
puedan encontrar refugio que ya siendo las cuatro de la madrugada aún siguen
sin poder procesar el empalago de vivir. Salir a la calle para ver cómo el
mundo se sostiene de un delgado hilo, de ideas machacadas, más bien incrustadas
por un grupo de individuos, escultores, labriegos convencidos y convencidas del
camino correcto para patinar en este lodazal, despuntando al futuro con su
presente ciego, limitado y hasta extenuado que hoy se prolonga hacia mis pies
fríos todavía sin subir a la cama. Sentir la desnudez una vez más descubrió en
mí lo poco idóneo de mi ser ante el cúmulo de expectativas, necesidades y
pruebas de un mundo grotesco, ya resuelto ante los ojos pero al fin y al cabo
inacabado, de allí podría iniciar, inacabado era la palabra necesaria para
descifrar un destello ante la nubosidad. Ya en la cama de nuevo, había un éxtasis
que no posibilitaba el sueño, rondaba mi cabeza en forma de pregunta que se
respondía sola ¿Cómo se contiene al mundo en la cabeza sino es con el amor?
Cualquier otra alternativa será ubicarse delante de una represa construida con
palillos.
domingo, 25 de noviembre de 2018
MIEDO - AMAR
Hoy le llamo miedo, tal vez
sobrenombre ¿será un camuflaje? Seguramente ninguno en este momento de
indescifrables autodemandas. El pasado viene a galope, recio, cercano e
imponente, lo siento en la espalda como quien es asaltado, el frío sube por la
espalda y el pasado se hace espasmo, inmovilización de cuerpo completo para
sentir la conciencia retumbar en la cabeza. Un llamado de emergencia al
presente y el cuerpo lo sufre, convulsiona, expulsa lagrimas a borbotones, se
contrae y expande como el universo mismo; luego todo es como la aurora,
destello entre las montañas, viene la brisa a posarse sobre el rostro y ver
como sana la herida, el vacío se convierte en un abrazo, la necesidad de un
beso rebosante, en estirar la mano para sostener la calidez de otro cuerpo que
no puede ser poseído sino admirado y liberado. Hoy sigue sin nombre pero ya no
está escondido, puede olerse, tocar, se siente luz y destello, hay una certeza
incrustada en el pecho como roca que no cede a la corriente. Hoy es amar, un
respiro salvaje, innato como quien queda expuesto a la intemperie sin
posibilidad o necesidad de huir.
lunes, 30 de julio de 2018
DETERIORO
Era diciembre, recuerdo la muerte de una perra. Era diciembre porque ella odiaba ese mes, le sabía a distancia con majar blanco. También hubo un hombre, lloraba encima de la tierra que cubrió la perra muerta, fue un llanto de borrachera y no de tristeza, quise ubicarme delante del hombre y bofetiar su rostro mojado cubierto de arena, no lo hice, me quedé sentado con la mirada atenta a ella, trataba de adivinar mis palabras al ver esa postal decembrina. Ya éramos dos muertos, la perra y yo, sostenía mi cadáver semana a semana, una buena fragancia para despistar el hedor, y si aún no me he enterrado ¿Qué busco? Tal vez un sentimiento de añoranza a que siga vivo, un apego calavero, lagrimas para resucitados. Volví al presente y sigo sentado con la misma postura, ahora soy yo quien ve retirarse a los asistentes, a la distancia figuras borrosas que sostuvieron el ataúd, otros cercanos bajan la mirada y evitan sentirse involucrados en mi perecer. Era diciembre, nunca dejó de serlo, seguimos siendo dos muertos, una bajo tierra y otro con pala en mano, is Time/Breathe (in the air).
miércoles, 15 de noviembre de 2017
YERMO
No hay horario especial para
sentir la penumbra envolver tu cuerpo, sin embargo, la madrugada tiene una
ligera condición, agrega silencio a tu pensamiento, te das cuenta de que cada
sentido se agudiza, los recuerdos vienen en carrozas como prologado festival
nariñense. Repetidos cuestionamientos se van acumulando en tu frente esperando
el momento exacto y estallar, tomas asiento y suena el primer Riff de la noche.
El cuerpo está tenso, ahora le das paso a la paranoia, sudoración excesiva,
temblores casi convulsivos, dilatación de las pupilas, depresión, ganas de
llamar a alguien y la necesidad de renunciar a todo. Por momentos eres
consciente de la inmovilidad corporal, la mirada sigue fija en el techo, en la
lámpara incandescente. Parpadear dos veces seguidas y reincorporarse
lentamente, no hay tiempo perdido, fue como soñar despierto, nada tiene sentido
y la caverna sigue rebosada de situaciones sin resolver. Lo has repetido
centenares de veces, la confusión en algún punto es cristalina, tanto que ahora
puedes concluir la inexistencia de una sustancia psicoactiva más fuerte y letal
que la soledad.
lunes, 13 de noviembre de 2017
SEMBRAR
Inicia el camino y lo vemos
enlodado, si nos acercamos a la orilla no hay forma de huir, nos acompaña un
abismo de incertidumbres y situaciones complejas que hacen gala de no ser
resueltas. El cansancio pesa cada vez más y la esperanza no se ve en el futuro,
se ha transformado en pasado como un recuerdo que nos colmó el alma y hoy se
desvanece en las caminatas de pasillo. Allí tenemos un primer reto, levantarnos
una vez más, contagiarnos de vitalidad y encontrarnos en un camino común, en
desaprender por un momento lo que hemos hecho y posibilitar ver de adentro
hacia afuera y anhelar el cambio en colectivo; es posible que éste nuevo
escenario no nos permita notar la diferencia, fecundar de nuevo el pesimismo
como si fuera la única pareja disponible para ir al baile, pero no lo es, ahora
somos más. Una mano se estira desde la calle para que la dejen entrar, una
estudiante que no se va a sentir intimidada por sus compañeros, el
reconocimiento del trabajo que toma años en saber hacer, las voces jóvenes que
se suman desde la construcción para sentir que es posible. Las paredes no
tienen color, el asfalto está desgastado y el columpio ya no transporta risas.
Ahora llega el alba y siempre estamos de pie, deja que la montaña te hable con
su brisa, vuélvete palabra y aprendizaje, guarda silencio y escucha las voces
pequeñas, los pasos de gigantes que inician su camino, esos que verás convertir
en vuelo.
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